Guía de fusiones y adquisiciones | Cómo vender su empresa a sus empleados
Ayer, un miembro de nuestro equipo expresó interés en comprar nuestro negocio. Mencionó que sus hermanos también están interesados en unirse a él en esta aventura. Sin embargo, surgió un desafío: preguntó sobre nuestra disposición a vender y el precio de venta. Cuando le planteé la misma pregunta (cuánto estaría dispuesto a pagar), su respuesta fue simple: "Bueno, ¿cuánto busca?"
Cabe destacar que desconoce nuestros esfuerzos por vender el negocio. Hemos optado por mantener la confidencialidad para evitar que nuestros empleados y clientes se enteren prematuramente. Si bien mantengo una larga relación con él, existen dudas sobre su solvencia económica.
En vista de ello, existen dos cursos de acción viables:
- Trátelo como a cualquier otro comprador. Reconozca que el negocio está efectivamente a la venta. Solicite que firme un acuerdo de confidencialidad y complete la documentación necesaria.
- Mantenga discreción respecto negocio a la venta del
Dadas las circunstancias, recomendamos encarecidamente la opción n.° 2, que explicaremos en detalle en el próximo artículo. Sin embargo, analicemos brevemente la opción n.° 1, por si la considera más adecuada para su situación específica.
Vender su negocio a los empleados
#1 Trátalo como a cualquier otro comprador
Si bien ya conoce a este posible comprador, es fundamental mantener un trato uniforme, como lo haría con cualquier otro comprador potencial. Sin embargo, conviene tener en cuenta que este enfoque podría indicar, sin querer, a sus empleados que la empresa está en venta.
Describamos el procedimiento:
- Solicitar al comprador que firme formalmente un acuerdo de confidencialidad.
- Solicite al comprador que complete un estado financiero personal, que describa su capital líquido disponible para inversión y un resumen de su patrimonio neto. Nota: Si el comprador afirma la participación de un inversor, asegúrese de que este también proporcione estos documentos.
- Si el comprador no cumple con los requisitos, converse con franqueza sobre la deficiencia. Explíquele que compartir información confidencial depende de verificar su elegibilidad.
- Si el comprador demuestra ser elegible, proporciónele un memorando de información confidencial (CIM), salvaguardando su confidencialidad durante todo el proceso.
Es importante destacar que el protocolo para gestionar a este comprador es el mismo que para cualquier otro. El trato equitativo es fundamental; un trato personalizado derivado de la relación que tenga con él podría ser contraproducente. Contratar a un tercero, como un intermediario comercial o un asesor de fusiones y adquisiciones, podría ser prudente para coordinar este proceso.
Contar con la experiencia de un asesor o corredor para validar las credenciales del comprador podría ser ventajoso. Además, considerando que el comprador es empleado, es posible que se sienta más cómodo hablando de finanzas con otra persona.
#2 No revele que su negocio está en venta
Priorice la calificación del comprador antes de entablar discusiones sobre la venta.
Usted tiene plena prerrogativa para evaluar la idoneidad del comprador antes de anunciar la venta del negocio.
En este caso, mantener la confidencialidad de la de su negocio requiere una gestión personal. Remitir al comprador a su agente podría revelar, sin querer, la situación de su empresa en el mercado .
Como alternativa, puede encargar a un asesor profesional de confianza, como su contable o abogado , que verifique la solvencia del comprador. Estos expertos se rigen por estándares rigurosos, lo que podría tranquilizar al comprador al revelarles información financiera.
Navegar por este proceso requiere tacto para calificar al comprador sin causar ninguna ofensa no deseada, situación que potencialmente podría impactar negativamente su negocio.
El aspecto clave es un enfoque diplomático. Transmítale al comprador que está abierto a la idea de vender, pero con un pago inicial significativo. Podría expresar:
“Déjame discutir esto con mi cónyuge”
Después de unos días, regresa con:
“Mi cónyuge y yo hemos reflexionado y hemos llegado a la conclusión de que es necesario un pago inicial mínimo en efectivo de $xxx,xxx antes de seguir hablando de la venta. Si puede demostrar que dispone de $xxx,xxx en efectivo, estaremos encantados de explorar la posibilidad de la venta.”
Esta estrategia le permite evaluar la situación financiera del comprador sin revelar su precio de venta ni comprometerse con una valoración empresarial.
Cabe destacar que, en muchos casos, los empleados que buscan adquirir el negocio podrían no cumplir con los requisitos financieros necesarios. Por lo tanto, considerar esta opción solo es recomendable cuando se hayan agotado todas las demás alternativas.
Conclusión
Gestionar las conversaciones sobre la venta con sus empleados puede ser uno de los desafíos más complejos y delicados que encontrará durante este proceso. A menudo, los empleados carecen de la capacidad financiera para adquirir un negocio, por lo que es recomendable abordar estas conversaciones con cuidado.
En caso de que surjan preguntas, es prudente tener una respuesta preparada y redactada de antemano para la pregunta común: "¿Está su negocio en venta?".
Muchos empleados aspiran a ser dueños de un negocio y, en su afán por cerrar un trato, podrían falsear su capacidad financiera . Una creencia frecuente es que pueden conseguir un inversor que les proporcione los fondos necesarios. Sin embargo, estas situaciones rara vez se materializan.
En ocasiones, los empleados pueden sentir que sus opciones para emprender son limitadas, lo que los lleva a adoptar posturas más firmes. Si esto sucede, es fundamental no ceder ante presiones indebidas. Su negocio se ha construido a lo largo de años, incluso décadas, y proteger esa inversión es su derecho.
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